Santa Sofía es una proeza de la ingeniería, una maravilla que ha sobrevivido 1.500 años de imperios y terremotos. Su cúpula, tan inmensa que parece flotar sobre tu cabeza, fue un milagro en su tiempo y sigue dejando sin aliento hoy en día. En su interior, la historia cobra vida: verás deslumbrantes mosaicos bizantinos de serafines y vírgenes junto a gigantescos medallones con caligrafía islámica. Es un lugar único en el mundo, un símbolo de la increíble y compleja alma de Estambul.







